Santiago Sosa
Cofundador y CEO de Tiendanube
“La sensación es la misma de 2011: todo está por hacerse y tenemos una nueva década para construirlo”
Hace 15 años, vender online en Latinoamérica era una apuesta poco convencional: ningún consumidor quería poner el número de su tarjeta en una pantalla. El problema no era técnico, era de confianza. Y ahí vimos la oportunidad.
Nuestra primera respuesta a ese problema fue un sitio de compra-venta conectado a las redes sociales, que usaba las conexiones de cada persona como señal de confianza. Más conexiones, más confianza. Muy ingenioso pero no funcionó. Lo que funcionó fue escuchar a los pocos clientes que teníamos. No querían confianza prestada: querían su marca, su control, una relación de largo plazo con el comprador. Por sobre todas las cosas, no querían un intermediario. Así que decidimos abandonar ese proyecto y construimos algo que en 2011 no tenía nombre. Hoy ese concepto se llama D2C —directo al consumidor— y nos convirtió en líderes de la región: más de 180.000 comercios eligiendo la tecnología de Tiendanube, US$ 4.000 millones en ventas y el 10% del comercio electrónico argentino procesado en nuestra plataforma.
Quince años después la pregunta vuelve con otro disfraz. Ya nadie duda al usar la tarjeta, pero ¿nos animamos a que un agente de inteligencia artificial compre por nosotros o maneje el negocio mientras dormimos? Muchos sí. La sensación es la misma de 2011: todo está por hacerse y tenemos una nueva década para construirlo.
Y la clave será la misma: que la tecnología más avanzada que construimos sea simple de usar para cualquier marca y que el control quede de su lado, no del intermediario. La esencia del D2C no cambia. Damos comienzo a la era del D2C agéntico.



































