María Eugenia Farrell
Fundadora y directora creativa de PRÜNE
“Como mujer, sé que tuve el desafío permanente de luchar por mis sueños, por mis ambiciones, y de equilibrar la familia con el trabajo”
Cuando miro hacia atrás, parecería que todas las piezas encajan, que cada etapa cimienta a la otra. Mis años en Europa, de país en país; mi formación en psicología; mis emprendimientos en retail y cultura; y la maravillosa maternidad me permitieron estar abierta a encontrar mi gran pasión: trabajar en moda. Ser una empresaria de la moda.
Como mujer, sé que tuve el desafío permanente de luchar por mis sueños, por mis ambiciones, y de equilibrar la familia con el trabajo. Imposible abandonar: perderíamos nuestro ser.
Me sumé a la industria de mi marido y socio, Gary Farrell, una exitosa empresa que, desde los años 70, se dedicaba a la manufactura de artículos de cuero de alta calidad, exportando a Europa y Estados Unidos. Fueron años de aprendizaje, de inmersión. Cuando decidimos lanzar una marca al mercado, estaba preparada para la tarea.
Un día de verano de 1998, cocinaba una tarta de ciruelas y Gary me preguntó cómo se traducía la palabra “ciruela” al francés. “Prune”, respondí con buena pronunciación. Ambos tuvimos una fuerte intuición de que ese era el nombre que buscábamos para la marca.
Sería una marca democrática, de lujo accesible, con buena calidad, locales modernos y una exhibición al alcance de la mano.
Las primeras campañas, los desfiles, la arquitectura de los locales, sus vidrieras y la incorporación de nuevas líneas de productos fueron desafíos que requirieron reinventarse cada día. Rodeada de buenos equipos, fueron años de aprendizaje, de arriesgar, de confiar y de trabajar con pasión.
Hoy, PRÜNE tiene más de 80 locales en Argentina, Uruguay, Chile, Perú, Colombia y otros países de la región.



































