Ignacio Bartolomé
CEO de GDM
“Detrás de cada tecnología, cada producto, cada empresa y cada decisión seguirá habiendo personas”
Vivimos en un tiempo con más oportunidades que en el pasado. Tenemos más información, más caminos posibles y, para muchos, más libertad para elegir a qué dedicarse en la vida. Creo que, justamente por eso, hacer algo que uno disfruta, con pasión y compromiso todos los días, puede marcar una diferencia.
Las empresas existen para producir bienes y servicios que agreguen valor a la gente. Pero detrás de cada producto, cada decisión y cada negocio hay personas. Al principio y al final de cualquier proceso, negociación o interacción entre compañías siempre hay alguien de carne y hueso. Y a veces, cuando hablamos de tecnología, mercados, escala o resultados, nos olvidamos de algo muy simple: los negocios los hacen las personas para otras personas.
Es curioso pensar que gran parte del tiempo que no usamos para dormir lo dedicamos a trabajar. Es demasiado tiempo de nuestra vida como para que nos resulte indiferente lo que hacemos con él. Por eso, si tenemos la suerte de poder elegir, creo que vale la pena buscar algo que disfrutemos y que ponga nuestros talentos y fortalezas al servicio de otros. No porque todos los días tengan que ser fáciles ni porque el trabajo deje de ser exigente, sino porque cuando uno siente pasión por lo que hace, se involucra de otra manera: quiere aprender, mejorar, hacer las cosas bien y entender a quién le está generando valor con su trabajo.
Con los años entendí que esto también es fundamental para las empresas. Podemos tener una gran estrategia, tecnología, capital y excelentes productos, pero nada de eso sucede sin personas. Los mejores equipos que conocí tienen algo en común: un grupo humano enfocado en un mismo objetivo, comprometido con lo que hace y consciente de que su trabajo impacta sobre alguien más. En estos últimos 10 años, la tecnología, los mercados y nuestra manera de trabajar cambiaron enormemente. Y todo lleva a pensar que los próximos 10 traerán transformaciones todavía mayores. Pero hay algo que no creo que cambie: detrás de cada tecnología, cada producto, cada empresa y cada decisión seguirá habiendo personas.



































